La economía colaborativa

Economy_IV
Si hemos visto la apertura de datos de cara a los ciudadanos, empresas y entre instituciones, ahora ha llegado el momento de pensar cómo pueden ser los sectores quizás más rígidos y competitivos de la sociedad, que buscan abrir determinadas API´s para la conexión de sistemas para que terceros pueden realizar diseños, aplicaciones o nuevos servicios que aporten valor a los usuarios de una entidad financiera. En ese ejemplo, las sugerencias como el cierre y apertura de nuevas delegaciones de los principales bancos conllevan una sugerencia que es la búsqueda de una misma entidad financiera, o bien, que desde un solo lugar se opere igual y con las mismas prestaciones que cuando nos acercamos a una oficina presencial habilitada con cajeros, así como en la posibilidad de entrar en una plataforma virtual que divida las cuentas de dos o tres bancos diferentes. Los ejemplos leídos en las últimas semanas han ayudado a entender el valor de la propuesta de diversas empresas que con muy poco han conseguido ofrecer a los clientes la posibilidad de recomendar servicios en tiempo real, por medio de su manera de buscar datos o compartimiento dentro de una plataforma virtual.

La nube y el desarrollo de herramientas en Cloud han logrado que accedamos a un repositorio de aplicaciones que ayudan en la gestión del día a día, como se ha podido ver en el Smartphone y en la introducción a MailTrack, Quip o Airmore, que son detalles para la mejora de la gestión e introducción en la economía colaborativa. Y a una filosofía que ha permitido, consolidado y logrado determinadas alianzas estratégicas que han cambiado el concepto de sociedad por medio de la interacción en los medios digitales.

En ese aspecto, acercamos los contenidos a la tecnología Blockchain o cadena de bloques que aspira a cambiar el sistema de pagos gracias al empleo de Bitcoin, una moneda virtual que no precisa de regularización y que ha puesto patas arriba a todas las entidades financieras. En el nuevo escenario mundial con la llegada de Internet, virtualización y el desarrollo de aplicaciones que desean la seguridad a un 100%, a pesar de que tienen que pasar por la regularización, el profesional del siglo XXI trabaja desde cualquier lugar en la gestión de tareas, procesos y asume determinadas responsabilidades que antes se realizaban de manera constante a través de lo presencial.

El paso a la medición

En el momento y tiempo real es un valor que hay que saber analizar, acercarse o pagar, por lo que la cautela o prudencia llega de la mano de contar con la mejor tecnología para acercarnos al dato, al saber cómo van las cosas y qué podemos modificar en caso de error, fracaso, fallo o actualizarnos a un sistema que permita mantener el equilibrio. La economía colaborativa pasa por el desarrollo de profesionales que crecen compartiendo conocimiento dentro y fuera de las organizaciones y analizando las fuentes de información novedosa y original para extraer el valor en los datos y en la ejecución de la mejor estrategia.

Si la nube ha ayudado a entender la capacidad de herramientas como Asana es posible pensar en el paso y configuración de los sistemas a través de la App, que es una extensión más de todas las posibilidades que se pueden realizar en la versión en escritorio. Medimos todo, desde la entrada o salida hasta la fecha de entrega, sin dejar de lado y conocer los motivos de si algo ha fallado o no, lo cual nos ayuda de manera organizativa a la mejora en el día a día.

Nuevas tendencias

Siguiendo la información observamos la evolución en el cambio de mentalidad de sectores que antes eran muy rígidos: banca y salud. Vista la adquisición de herramientas de análisis, como ha sido el caso de la Agencia Tributaria y Tesorería General de la Seguridad Social, el siguiente paso es el “compartir”, “cruzar” o vernos hacia el “documento único” en temas relacionados con la Administración Pública.

En el sector financiero, BBVA es una de las entidades que ya forma parte de los 30 bancos que han apostado por Blockchain, con el objeto del desarrollo de aplicaciones utilizando esta tecnología de bloques, que es, según los expertos, segura y formará parte del futuro de este sector, a la espera de su regularización. También ha invertido en la cartera virtual de criptomonedas denominada Coinbase que permite a los usuarios comprar y vender bitcoin al instante.

Una realidad

Según las fuentes consultadas, en un día normal se realizan más de 120.000 transacciones a través de Blockchain de bitcoin, por un valor total de 75 millones de dólares. El registro tiene ahora 380.000 bloques y casi 45 gigabytes de información. Pasado, presente y futuro en la idea de poder contar con otro sistema seguro para la realización y consolidación de las transacciones financieras, que entran a formar parte del concepto de economía colaborativa, aunque con ligeros matices. ¿Precisarán del análisis predictivo para la difusión del uso y ventajas del empleo de este tipo de sistema? ¿Y de cara a conocer las estimaciones en un ejercicio fiscal? El deseo de saber ayuda a la integración de los sistemas de Inteligencia de Negocio para facilitar el acercamiento de las últimas tendencias en materia tecnológica a la sociedad.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

3 × dos =